martes, 7 de febrero de 2012

CONSTRUCCIÓN CON MADERA: un gran aporte para combatir el cambio climático

Investigadores españoles sostienen que el uso de los productos forestales en la construcción elimina las emisiones de CO2. “Cada casa construida con ventanas, puertas o muebles de madera es como un almacén con botellitas de CO2”, explica el investigador Juan Fernández-Golfín, del Centro de Investigaciones Forestales, perteneciente al Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) del Ministerio de Ciencia e Innovación.
          
Antecedentes de construcción de casas de madera en la región Mesoptámica







Distintos organismos e instituciones públicas y privadas del sector foresto-industrial de la región Mesopotámica, avanzan en estrategias, acciones e investigaciones para promover el uso de la madera en la construcción de viviendas.
Ya en el año 2004, el Instituto de Desarrollo Habitacional de la provincia de Misiones (IPRODHA) incorporó en sus planes de vivienda casas construidas integramente en madera.
Las vecinas provincias han ido incorporando a la madera poco a poco en sus programas provinciales de vivienda.
Hoy en día, ya son muchas las empresas que construyen casas de madera e inclusive es factible contar con una certificación de aptitud, por parte de asociaciones empresarias como APICOFOM y AMAYADAP.

Además el INTA y la Universidad vienen trabajando en el establecimeinto de normas que regulen las prestaciones del material y el método de construcción empleado.


En INTA Concordia se cuenta con experiencia y conocimiento en la construcción de viviendas de madera utilizando la técnica Canadiense.
Tanto la madera del pino como la del Eucalipto es apta para la contrucción de viviendas y se la emplea en su forma redonda (cabañas de tronco) o ya tranformada en vigas, tirantes,tablas, machimbres, pisos y otros productos de remanufactura.

Dependiendo del nivel de exposición a la acción de los agentes climáticos y/o de su función en la estructura de la vivienda, la madera puede necesitar algún tratamiento que asegure su durabilidad (impregnación) y la continuidad de su prestación.


Uno de los grandes desafíos, es trabajar en la
imagen social de la madera como estrategia para extender su uso en la construcción. Es necesario hacer hincapié en la versatilidad y aptitudes que este producto ofrece a los profesionales, pero también exponiendo los beneficios ambientales que conlleva.
Las trabas que enfrenta este sector en la región y en Argentina en general, también existe en países del primer mundo y se deben al desconocimiento y a la falta de información que se tiene al respecto.


En ArgentinaForestal.com fue republicado un artículo del diario El Público, que aporta información de gran valor a la hora de entender los beneficios sociales, económicos y ambientales de la madera.

En España, por ejemplo, en 2010 crearon un proyecto para multiplicar el uso de los productos forestales en la construcción que aspira a eliminar las emisiones de CO2 (dióxido de carbono).


El investigador Juan Fernández-Golfín, del Centro de Investigaciones Forestales, perteneciente al Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) del Ministerio de Ciencia e Innovación, inició el plan en 2010, y desde entonces emprendió una batalla para lograr que los edificios utilicen más madera en un país, al igual que Argentina, es adicto al hormigón y al acero.


Para el especialista hay mucho en juego. "Actualmente, cada español consume 0,35 metros cúbicos de madera al año. En la Unión Europea, la media alcanza los 0,8 metros cúbicos", dijo oportunamente al diario español El Público. Y, según los cálculos del científico, alcanzar los niveles europeos implicaría evitar la emisión a la atmósfera de hasta 43 millones de toneladas de CO2 cada año, lo que sería como si seis millones de españoles dejaran de emitir dióxido de carbono de golpe.


De esta manera, el centro de Fernández-Golfín se unió al sector de la madera para intentar dar pelea al sector del ladrillo y dirigirlo hacia los bosques. "Cada casa construida con ventanas, puertas, muebles y estructuras de madera es como un almacén con botellitas de CO2", explicó Fernández-Golfín. Cada metro cúbico de madera que no se pudre en el bosque fija en su interior el carbono suficiente para formar una tonelada de dióxido de carbono, principal responsable del cambio climático. Además, si se tiene en cuenta la cantidad de hormigón y acero que deja de utilizarse gracias a la madera, el investigador calcula otra tonelada de CO2 robada a la atmósfera.


La Confederación Española de Empresarios de la Madera (Confemadera), que agrupa a 35.000 pymes y casi 200 mil trabajadores, quiere que la legislación española tenga muy en cuenta las estimaciones del INIA. Y para lograrlo, realizaron incesantes gestiones y lograron reunirse con todos los partidos políticos para que incluyan la madera en el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, el que fue proyecto estrella de la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero las propuestas de Confemadera, como toda la ley, aún están guardadas en un cajón de la presidencia del Gobierno, a la espera de un clima político y económico más favorable.


"Los 43 millones de toneladas de CO2 que se transformarían en muebles y vigas de madera si hubiera voluntad política supondrían un contrapeso considerable a las emisiones españolas, hoy 13 puntos por encima de lo permitido por el protocolo de Kioto. La quema de petróleo, carbón y gas natural, principalmente, generó en 2009 más de 372 millones de toneladas de CO2. Más madera en la construcción equivaldría a recortar un 11,5% esas emisiones", precisó el especialista.


Sin embargo, el proyecto, denominado Construir con madera, está parado. Confemadera insistirá ante el Gobierno para que incluya este aparentemente inofensivo párrafo en el artículo 83 de la Ley de Economía Sostenible: "El Gobierno regulará, a través del Código Técnico de la Edificación, en el plazo de seis meses a partir de la aprobación de esta ley, la huella ecológica del sector de la construcción, exigiendo que cualquier edificio de nueva planta o en rehabilitación cuente con un balance de CO2 emitido y almacenado, considerando todos los parámetros del proceso constructivo". De momento, no lo han logrado. La entrada fuerte de la madera en la construcción supondría la salida de otros materiales, cuyas patronales son hoy muy influyentes.

Algunos números del sector maderero y su importancia para alcanzar un desarrollo sostenible

*200.000 trabajadores: A finales de 2009, 195.800 personas trabajaban en el sector de la madera de España en 35.000 empresas. Es un sector atomizado: cada empresa tiene una media de seis empleados.
18,6% de caída. Los últimos datos, de 2008, ya reflejaban el batacazo del sector de la construcción en las empresas relacionadas con la madera. La cifra de negocio cayó un 18,6% respecto a 2007, alcanzando los 19.188 millones de euros, según el INE.

*80 años de vida: El ciclo de vida de la madera empleada en la estructura de una vivienda ronda los 80 años, frente al medio siglo del mueble. Esto significa que el CO2 absorbido por los árboles queda secuestrado en la madera durante decenios. Al finalizar su vida, puede ser reciclada y prolongar esta retención. Los tableros aglomerados actuales se fabrican con un 32% de madera reciclada, y este porcentaje está creciendo.

*19% de las emisiones de CO2 : Los bosques españoles secuestran cada año el 19% de las emisiones de CO2, según las estimaciones del INIA. Una plantación forestal captura 20 toneladas de CO2 por hectárea al año, el equivalente a las emisiones de seis coches.

*-1 tonelada de CO2 : La madera no emite CO2 en su fabricación, sino que lo rapta en su interior, prolongando el efecto sumidero de los bosques. Cada metro cúbico de madera secuestra una tonelada de dióxido de carbono. El comportamiento de los demás materiales de construcción es muy diferente. Para fabricar una tonelada de aluminio se vierten a la atmósfera unas 2,3 toneladas de CO2. El acero y el PVC rondan las dos toneladas. Y producir un metro cúbico de hormigón armado genera otra media tonelada.

*100 metros de luz : Confemadera, insiste en las bondades de la madera en el sector de la construcción. Las láminas de este material permiten cubrir luces de más de cien metros. La estructura del Museo Jurásico de Asturias, inaugurado en 2004 en el concejo de Colunga, es un buen ejemplo de las posibilidades de la madera. Fue diseñada por los ingenieros de Media Madera, una empresa especializada en estructuras de gran envergadura de este material.

*90 minutos bajo el fuego: Confemadera intenta borrar la imagen de debilidad de la madera frente a un incendio. Según sus datos, las estructuras metálicas se funden a los pocos minutos después de alcanzar una temperatura crítica de 750 grados. La madera, argumenta, sigue sin deformarse ni colapsar hasta 90 minutos, “un elevado tiempo para la evacuación y la extinción”, según la patronal.

* 3.000 millones de toneladas: El 55% de la superficie de España es territorio forestal. Los bosques nacionales encierran en sus troncos, ramas y hojas más de 3.000 millones de toneladas de CO2, almacenados durante cientos de años. Si todos los árboles se murieran a la vez, la cantidad de dióxido de carbono que emitirían a la atmósfera equivaldría a ocho años de emisiones de la industria española al ritmo actual.

El ejemplo de Francia

En Francia, las autoridades obligan a que en las obras públicas se incorpore un porcentaje mínimo de madera desde hace un par de años. El único objetivo del Gobierno de Nicolas Sarkozy es reducir la huella de carbono.


La directora de Confemadera, Beatriz del Castillo, indicó que el aterrizaje de la madera en el sector del ladrillo sería "un balón de oxígeno" para los madereros, que ahora se tambalean tras la explosión de la burbuja inmobiliaria que afectó a España. Entre 2008 y 2009, el empleo cayó un 33%. Más de 100 mil personas han acabado en la cola del paro de manera casi invisible. Frente a las sonadas suspensiones de pagos en las empresas inmobiliarias y constructoras, la destrucción de puestos de trabajo en el sector de la madera pasa desapercibida al estar compuesto en un 99% por microempresas y autónomos en solitario.
El mayor uso de la madera en la construcción podría ser un camino de recuperación, aseguran.

Fuente: Diario El Público de España. Editado por Patricia Escobar. Reeditado por T.Reg. Entre. Ríos.